Modus vivendi...


Los exámenes de control de confianza para el ingreso, permanencia y promoción a la carrera judicial se integrarán por las siguientes pruebas: patrimonial y de entorno social, médico, psicométrico, psicológico, poligráfico, y toxicológico.

*.-"En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos..." Efesios 4:22

Si bien es cierto que la situación actual del país requiere de transformaciones cualitativas, también lo es que la bancada de Morena en el Senado de la República ha planteado en diferentes ocasiones temas que llevan una base de desarrollo con una visión de participación bastante limitada, provocando con sus acciones que muchas de las capacidades y habilidades de la política se vean hoy bastante desaprovechadas. La propuesta de la bancada morenista de reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación para estar en condiciones de poder aplicar exámenes de control de confianza, entre otros el polígrafo a ministros, magistrados y jueces, como mecanismo para combatir la corrupción, deja constancia que para el presidente de la JUCOPO del Senado Ricardo Monreal Ávila le esta metiendo la mano a todo lo que signifique la erradicación de monopolios de corrupción.
 
La meta según la visión de Monreal Ávila es simple: los exámenes de control de confianza para el ingreso, permanencia y promoción a la carrera judicial se integrarán por las siguientes pruebas: patrimonial y de entorno social, médico, psicométrico, psicológico, poligráfico, y toxicológico. Lo anterior impulsaría una verdadera cultura de servicio y de trabajo entre los servidores públicos que la sociedad actual exige, una cultura que tome en cuenta la capacidad real y que podría erradicar en lo posible lo que ya se ha dicho una y otra vez y que se ha reiterado con acciones concretas: el engaño y la impunidad, la simulación y la corrupción con que en la actualidad ha sido expuesto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde el nepotismo tiene echadas raíces hasta en un 51 por ciento entre los ministros, magistrados y jueces, una reforma de este tipo tiene dos aristas que deben ser revisadas a conciencia.
 
 Uno; que sería la opción ideal para actuar decididamente contra los vicios, inercias y resistencias de una institución donde se cuece lo mejor y más graneado de los salarios de institución alguna en el país, se atendería el reclamo del pueblo de México que observa indefenso a ministros, magistrados y jueces manipular empleos y posiciones a su libre albedrío, cerrando además con dicha acción el paso a miles y miles de litigantes que tratan –sin conseguirlo- de obtener un empleo dentro del Poder Judicial Federal por carecer de las "palancas" necesarias que les permitan acceder a ello.
 
Ahora bien, dos, por la otra parte, se pudieran estar maquillando las verdaderas intenciones del grupo Morenista en el Senado de intervenir en todo y dejar sentadas las bases para no dejar pasar ni el aire sin la venia de ellos como monopolizadores del poder absoluto. Claro está, la justificante no deja mucha tela donde cortar: la simulación, el nepotismo galopante y la corrupción brutal mucho ha lastimado a México, la peor cara del abuso del poder y el mal uso de la autoridad. La ley al servicio de quienes detentan el poder sin que haya cambio alguno y es ahí donde Monreal Ávila quiere cambiar lo que hasta ahora ha demostrado que no funciona para el país, entendiendo que México será más fuerte en la medida n que sus propias instituciones lo sean; para eso votaron más de 30 millones de mexicanos, para cambiar de fondo, no para quienes tienen en el nepotismo, su modus vivendi...
 
EL SEPTIMO SELLO
 
"No necesito que nadie me dé una amnistía, no requiero amnistía. Yo no requiero absolutamente que nadie me perdone de antemano. A mí que se me investigue todo lo que se quiera, que se investigue hasta por debajo de las piedras" arremetió retadora Rosario Robles, contra la lluvia de preguntas y cosas peores que tuvo en la comparecencia ante la Cámara de Diputados mediante la glosa del último informe de gobierno de Enrique Peña Nieto, atajando las severas acusaciones de corrupción de su ejercicio público, donde al parecer no le dejaron santo con cabeza…
 
LA SEPTIMA TROMPETA
 

"Usted está protegida por un halo protector de este Gobierno, así es que no sabe lo que es la violencia política de género. Algunas de nosotras la conocemos muy bien", le escupió en la cara la diputada panista Adriana Dávila, quien además con dureza extrema la acusó severamente: "Usted será perdonada por los desvíos en su gestión en Sedesol y Sedatu porque está protegida por el Gobierno actual y próximo que encabezará Andrés Manuel López Obrador". Raooo. También puede revisar esta columna en el portal http://www.elimparcialdetabasco.com/. A sus órdenes al teléfono 9932951489.