Limpieza de prevaricadores...


El nepotismo, delito prohíbido en la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación: ésta permitido y es practicada por una gran parte de sus jueces y magistrados.

*.-"Más los impíos serán cortados de la tierra y los prevaricadores serán de ella desarraigados... " Proverbios 2:22

Más allá de recordar las diferencias entre lo que es justo y lo que es legal o de la enorme responsabilidad que los juzgadores tienen sobre sus hombros cada vez que toman una decisión y dictan sentencias; ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación en su conjunto fue "sorprendida con los dedos en la puerta" al "enterarse" el magistrado Presidente que más del 51 por ciento de los más de 1400 jueces y magistrados federales que integran esa institución ejercen libremente el delito de nepotismo; por ello, el Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente del Consejo de la Judicatura Federal ha ordenado una investigación sobre hechos concretos porque según un estudio publicado, concluyó que un elevado número de jueces y magistrados 112 de ellos consiguieron empleo para sus esposas o parejas, 180 para sus hijos, 136 para sus hermanos y 27 para sus padres.
 
Ubicando la realidad de la institución: el nepotismo, un delito que esta prohíbido en la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, al menos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación: ésta permitido y es practicada por una gran parte de sus jueces y magistrados. La corrupción institucionalizada, en su máxima expresión: los estudiados, los Maestros y Doctores de la Ley, los que tienen además los mejores cargos y puestos, los mejores salarios, esos que todo lo hacen y resuelven desde sus lujosas oficinas en el clima; sí, esos jueces y magistrados corrompiendo aun así el Poder Judicial Federal sin el menor ápice de vergüenza. En el cambio político que vive México, con una transformación social en ciernes es muy difícil determinar cuál corrupción afecta más la vida y el desempeño de las instituciones.
 
En el país se experimenta una transformación política de la que se espera demasiado. La alternancia en el Poder Ejecutivo abre la posibilidad de modificar una gran cantidad de conducta inapropiadas y usos que por décadas operaron y aunque de facto, se convirtieron en leyes no escritas, aunque esas costumbres violatorias de la ley dentro de la SCJN deberían tener las mismas consecuencias y rigurosidad con que jueces y magistrados dictan sus resoluciones, ya que cualquier otro tono al momento de juzgar el cáncer del nepotismo que tiene infectada la SCJN, sería sólo "ver la paja en el ojo ajeno sin mirar la viga en el propio". Es de tomar en cuenta que esta "nueva realidad" de la SCJN -antes inimaginable- no va a cambiar en el corto ni mediano plazo, los quistes de la corrupción están perfectamente plantados y la dificultad de construir un nuevo sistema político, así como la falta de capacidad de sus actores -esposas, parejas, hijos, sobrinos, padres etc- para renunciar y limpiar la cara de la SCJN; dicho sea de paso: con agua sucia.
 
Es por este tipo de circunstancias y delitos institucionalizados es que en la sociedad existe una gran crisis de credibilidad, inequívoco fracaso el tomar posiciones y empleos de la SCJN para unos cuántos, cerrándole el paso a decenas y decenas de excelentes abogados que no tienen un lugar dentro de la institución porque están reservados para los hijos, sobrinos o familiares de estos acaparadores del poder judicial federal. Por eso es que México votó por un cambio, el hartazgo ha colmado la paciencia de millones de mexicanos que se niegan a que las cosas sigan bajo la parasitosis actual; los más recientes resultados del 1º de julio, la desaparición de la presidencia de la República omnipresente y omnipotente, la distribución de fuerzas en el Poder Legislativo y la alternancia política, han configurado un escenario de transición que obliga a la revisión y limpieza más profunda de una de las instituciones más estables como la SCJN.
 
Una nueva realidad, antes inimaginable, cierto, todo tiene tiempo de saneamiento para acabar con la sub cultura del aprecio por el nepotismo y el desprecio por todo aquello que ofrece resultados tangibles; Ahora, frente a su lastimera realidad la SCJN debe barrer sus escaleras de la corrupción y el nepotismo de arriba abajo como se debe hacer una limpieza de prevaricadores...
 
EL SEPTIMO SELLO
 
Rescatar el prestigio del Poder Judicial Federal sólo será posible al mirar a los propios jueces y magistrados federales soltar sus cotos de poder, verlos entender que acatar la ley es un acto de disciplina, de respeto a la justicia que sólo tienen los hombres dignos...
 
LA SEPTIMA TROMPETA
 

México lo vale y lo exige. Basta de ya de nepotismo. También puede revisar esta columna en el portal http://www.elimparcialdetabasco.com/. A sus órdenes al teléfono 9932951489.