Berlín


El admirable pueblo alemán reconstruyó su ciudad, actualmente con 3.500.000 habitantes, y una de las urbes más bellas del mundo

*.-Hemos tenido la suerte de recorrer gran parte de este maravilloso y admirable país, desde Bremen hasta Fusen, desde Hamburgo hasta Garmisch Partenkirchen y siempre nos ha asombrado la capacidad de este pueblo excepcional, trabajador, disciplinado y creativo

La emblemática capital de Alemania, fue totalmente reducida a polvo por los intensos bombardeos de la aviación norteamericana, que dejó caer sobre las principales ciudades de este relativamente pequeño país más de un millón quinientas mil toneladas de bombas incendiarias, con una altísima mortandad de población civil, un crimen de lesa humanidad, sin precedente histórico, al igual que la destrucción con terribles secuelas lacerantes de Hiroshima y Nagasaki.
 
Sin embargo, en el unilateral juicio de Núremberg, los criminales se convirtieron en buenos y los vencidos en malos. Yo apuntaría que Hitler, que desde luego no era un santo, tomó París sin destruir y respetando los inmensos tesoros artísticos de esta ciudad museo, la que visitó y recorrió. En contraste, en la injusta e inmoral guerra contra Irak, Bagdad, cuna de la cultura de la humanidad, fue desbastada por las tropas norteamericanas y su museo saqueado con la pérdida de más de 100,000 tesoros artísticos e históricos que se perdieron para siempre. Es marcada la diferencia, verdad?
 
En el video adjunto podrán observar la destrucción de Berlín, dos meses después de su capitulación,  y a las mujeres y niñas alemanas trabajando en la reconstrucción de su ciudad viviendo épocas de una total escasez de alimentos, abrigo y sin ninguna comodidad.
 
El admirable pueblo alemán reconstruyó su ciudad, actualmente con  3.500.000 habitantes, y una de las urbes más bellas del mundo, la más arbolada de Europa, con energía limpia y sustentable, con numerosas orquestas sinfónicas y filarmónicas, 365 museos algunos de los más importantes del mundo, más de 400 grandes ferias/convenciones  mundiales de primerísimo nivel, como la ITB, la feria más grande de la industria turística  e importante del mundo.
 

Hemos tenido la suerte de recorrer gran parte de este maravilloso y admirable país, desde Bremen hasta Fusen, desde Hamburgo hasta Garmisch Partenkirchen y siempre nos ha asombrado la capacidad de este pueblo excepcional, trabajador, disciplinado y creativo, que de las ruinas han reconstruido un hermoso país convertido en una potencia mundial en todos los órdenes. Los alemanes aman a su país. Ojala los mexicanos quisiéramos un poquito siquiera a nuestro México y eligiéramos mejores gobernantes y exigiéramos rendición de cuentas. Tendríamos otro país.