Parkinson, segunda enfermedad más frecuente en el Adulto Mayor


Gómez Aguilar abundó que es un trastorno del sistema nervioso central que afecta el movimiento y ocurre cuando las neuronas no producen suficiente dopamina

*.-Actualmente no existe una cura definitiva para este padecimiento, sin embargo la actividad física contribuye a su prevención

En el marco del Día Mundial del Parkinson que se conmemoró este 11 de abril, José Martín Gómez Aguilar, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Regional de Alta Especialidad "Juan Graham Casasús", expuso que esta enfermedad es un trastorno neurodegenerativo y crónico, que lleva con el tiempo a una incapacidad gradual del paciente, y cuya característica desencadena alteraciones en la movilidad cognitiva, la expresión y en la función de autonomía.
 
El especialista indicó que por su incidencia, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa (detrás del Alzheimer) más común del mundo y está muy relacionada con el envejecimiento debido a que es más común en personas mayores de 60 años.
 
Dijo que fue descrito hace 202 años, por el neurólogo James Parkinson, un cirujano inglés interesado en este padecimiento, quien en 1817 publicó su "Ensayo sobre la Parálisis Agitante" en el que describe una enfermedad, que posteriormente llevaría su nombre: la enfermedad de Parkinson.
 
Gómez Aguilar abundó que es un trastorno del sistema nervioso central que afecta el movimiento y ocurre cuando las neuronas no producen suficiente dopamina, una sustancia fundamental para el funcionamiento del cerebro "en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson intervienen muchas zonas del cerebro. Sin embargo, los síntomas más frecuentes ocurren como consecuencia de la pérdida de neuronas de un área del cerebro conocida como sustancia negra", subrayó.
 
El jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Juan Graham, puntualizó que aunque esta enfermedad afecta predominantemente a la población adulta mayor, también puede presentarse dentro de la población juvenil, ya que hay una forma de inicio temprana, en jóvenes de 21 años o menos.
 
La sospecha de presencia de esta enfermedad se cimenta en el adulto mayor cuando se presentan al menos dos de cuatro signos, como el temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud de movimientos voluntarios e involuntarios y la disminución o pérdida de los reflejos posturales.
 
Las manifestaciones con que se clasifica una enfermedad son: bradicinesia (lentitud de movimientos), alteración de la motricidad, micrografía (estado en que la letra en manuscrita del paciente cada vez se hace más pequeña e ilegible).
 
También, la hipofonía (baja volumen de la voz), sialorrea (producción excesiva de saliva), temblor en reposo, rigidez muscular, signo o fenómeno de la rueda dentada, alteración de la postura e inestabilidad postural.
 
No todos los síntomas del mal de Parkinson aparecen en todos los pacientes y la evolución y progresión de la enfermedad es variable entre los diferentes pacientes. Sin embargo, como se trata de un trastorno progresivo, los síntomas empeoran gradualmente con el tiempo.
 
Estos signos se ven agravados por el estrés y las situaciones emocionales que causan ansiedad y los malestares suelen mejorar con el descanso, el sueño y se utilizan técnica de relajación o cualquier estrategia para controlar el estrés y la ansiedad.
 
Detalló que aunque existe una serie de investigaciones en torno al Parkinson, aun no existe una causa explícita para su aparición o una cura para su curación, por lo que exhortó a la población a practicar una alimentación saludable y actividades físicas, ya que aunque existe una cirugía que puede controlar los temblores, ésta no termina con todos los demás síntomas de la enfermedad y solo el 10 por ciento de la población que padece este padecimiento.
 

Cabe resaltar que en 1997, la Organización Mundial de la Salud declaró el 11 de abril como el Día Mundial del Parkinson, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de James Parkinson.